Entrada parte del blog La mazorca que busca expandir miradas diversas del mundo que habitamos. Un mundo donde quepan muchos mundos.
Por: Partera Sandra Pérez
La partería existe mucho antes que tú y yo, ha sobrevivido múltiples crisis a lo largo de la historia se ha transformado y adaptado según la época, de hecho es gracias a su versatilidad que hoy resiste a un sistema violento, patriarcal y capitalista.
Las parteras somos expertas en acompañar embarazos, partos, y pospartos fisiológicos, entendemos que dichos procesos no nos pertenecen y evitamos intervenciones innecesarias.
Conozco tres rutas para ser partera: la tradicional, autónoma y profesional, cada una de ellas con diferentes características, ubicaciones, servicios y costos de los mismos, mientras que las primeras viven en su mayoría en comunidades rurales, las segundas suelen ser más urbanas, (aunque no es una regla), por otro lado las profesionales contamos con un título y una cédula, debido a ello tenemos acceso a trabajar en hospitales públicos; esto último me resulta importante ya que no todas las personas gestantes cuentan con la posibilidad económica de cubrir un servicio privado por una partera.
Los beneficios de lo anteriormente planteado es que existe una partera para cada familia que cubra diversas necesidades, se adapte al sistema de creencias e incluso implemente distintas medicinas como lo es la herbolaria, homeopatía o incluso la China, pero al existir tres rutas o tipos de parteras, nuestra identidad suele confundir a la población, además dentro de nuestro
gremio esto se presta a discriminación, equipos de trabajo incompatibles o incluso un trabajo interdisciplinario complejo o difícil de alcanzar.
A pesar de ello la partería cada día avanza en nuestro país y es que las personas de hoy exigimos y buscamos servicios de salud dignos y libres de violencia obstétrica, que recordemos es un tipo de violencia de género.
Hoy sabemos que no basta con nacer vivx, la forma en la que se llega a este plano impacta de por vida a cada unx de nosotrxs.
Por último me gustaría invitarte a la reflexión individual y colectiva, a cuestionarte acerca de los servicios de salud a los que tienes acceso y como te acompañan en tus procesos.
Si conoces a una partera, comparte sus publicaciones, difunde su labor, y apoya su práctica; te lo digo en carne propia nadar contra corriente es más fácil en colectivo.
Puedes encontrarme en redes sociales como Partera Sandra Pérez, mi correo personal parterasandraperez@gmail.com, será un gusto para mí leerte.
Partería: modelo integral de atención a la vida – Parte II



