Para Cecilia, al igual que para miles de mujeres en todo el mundo, hablar sobre su relación con la menstruación resulta difícil. La falta de acceso o acceso limitado a productos para la gestión menstrual se conoce como pobreza menstrual, término definido por la OMS. Esto se traduce en la incapacidad de adquirir productos menstruales debido a restricciones económicas.
