Actualmente un colaborador y una ex colaboradora están enfrentando proceso jurídico en busca de la conciliación con la Universidad Nacional Autónoma de México.
CDMX a 20 de noviembre de 2023. El Centro Agroecológico Tlacuache Fantasía es un predio residual a fuera de metro Ciudad Universitaria que se recuperó por voluntarias y voluntarios entre ellos estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, que pasó de ser un foco de infección, violencia e inseguridad a un espacio de educación ambiental, durante los 10 años de trayectoria que ha concretado.

Actualmente se cuenta con una cisterna zamorana para resguardo de agua de lluvia, un invernadero, un baño seco, un gallinero, un teatro al aire libre, áreas de huertas y milpa; sin embargo, esto fue posible a diversas manos y voluntades.
Cuando se llegó al lugar había una persona en situación de calle habitando el espacio, también indicios de ser un lugar donde se consumían bebidas alcohólicas, así como indicios que el lugar se utilizaba como basurero, ya sea por personas transeúntes o por lo mismo del abandono del sitio.


Durante la trayectoria del espacio se han hecho presentes alumnado de la misma institución de la que forma parte el predio, profesoras y profesores, personal administrativo, así como otras personas también dedicadas a huertos urbanos, algunas instancias gubernamentales como la SEDEMA (Secretaría del Medio Ambiente), comerciantes del metro Ciudad Universitaria, así como vecinos de Santo Domingo.
El espacio accedió en 2022 a la convocatoria de Colectivos Culturales CDMX por parte de la Secretaría Cultura, mismo con lo que se pudo hacer la construcción del invernadero y se adquirió material para las actividades que se facilitaron en un periodo de seis meses; sin embargo, las demás bioconstrucciones y actividades realizadas se han hecho de manera autogestiva por medio de rifas y apoyos directos de la comunidad.
Demanda por despojo por parte de la UNAM
El 2 de octubre llegó al correo del proyecto una notificación de la fiscalía a nombre de María Vargas Hernández quien facilitó actividades para niñas, niños y adolescentes durante la pandemia, pues como voluntaria del Centro Agroecológico, a causa de sus especializaciones, en conjunto con grupos de madres de familia generó actividades para hacer frente al confinamiento y propiciar espacios seguros para el ejercicio de los derechos de niñas y niños.



Ha de decirse que desde el 2021 el Centro Agroecológico presentó actividades culturales siempre abiertas al público correspondientes a los ciclos agrícolas con el afán de brindar una educación ambiental y acercar a las infancias y al público general al conocimiento de la agricultura.




El espacio también se ha vinculado con agricultores de Xochimilco y Tláhuac y ha sido sede de mercados solidarios con productos de Milpa Alta, Puebla, Guerrero y diferentes zonas de la Ciudad y Huertos Comunitarios como lo ha sido Huerto las Rosas, Huerto Azcapotzalco. También ha sido un punto de desarrollo para personas de la tercera edad que encuentran en el espacio un lugar para compartir sus saberes entorno a la siembra, mantenimiento y el cuidado en general del Centro Agroecológico.

Las y los estudiantes voluntarios la única petición que tienen es acceder al diálogo y la visita al espacio; manifiestan que las actividades siempre han sido públicas y que están en la disposición de dejar el espacio si no hay posibilidad de permanecer de la forma en que lo han hecho, no obstante, también existe la incertidumbre con quién comunicarse.
Apoyo hacia el Centro Agroecológico
El apoyo se ha manifestado a través de la firma de un pronunciamiento que ya reúne por lo menos más de 200 firmas por colectivos, organizaciones sociales, estudiantes, personal administrativo y profesores hacia el espacio Centro Agroecológico Tlacuache Fantasía, así como a la compañera exvoluntaria María Vargas Hernández. Actualmente se está realizando una rifa con premios artesanales y naturales donados por la comunidad para solventar los gastos que han representado el acceder a una defensa jurídica.







Las y los estudiantes voluntarios manifiestan que ellos prefieren el diálogo directo ya que la parte legal es un desgaste económico, social y emocional que no ven necesario. Ellos han tenido afectaciones en sus vidas académicas y económicas ya que el tenerse que presentar a comparecer sin tener claro qué es lo que solicita la Institución a través de su apoderado legal ha representado que tengan que faltar a sus actividades académicas o a trabajar, lo que les quita su sustento económico de la vida diaria.
“Nosotros, estamos en la disposición de cooperar, no creemos que sea necesario este desgaste jurídico, lo único que quisiéramos es que se acercaran a conocer lo que se ha construido en el espacio y si es que no existe posibilidad de que permanezcamos estaremos dispuestos a cooperar, pero si es un hecho que a nosotros nos están ‘despojando’ de este espacio, pues es un acto violento que sin diálogo y por medio de demandas, señalándonos como un delito Federal, una institución pública se dirija a nosotros como estudiantes. Hay un abuso desproporcional de poder que nos está afectando de manera económica, social y emocional”, expresó un voluntario del Tlacuache Fantasía.
Actualmente dos personas están en un proceso jurídico, se está buscando un acuerdo conciliador, pero hasta la fecha ninguna autoridad de la Universidad Nacional Autónoma de México se ha hecho presente en el espacio o ha tenido intención de acercarse al diálogo ya sea a través del correo del proyecto o por medio del perfil de Facebook donde se realiza la comunicación oficial del Centro Agroecológico Tlacuache Fantasía.
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