El día miércoles 9 de junio de 2021 a las 10 am, hora de la Ciudad de México, funcionarias y funcionarios públicos del sector social de la economía en América Latina y el Caribe y representantes de la Comisión Económica de la Organización de las Naciones Unidas para la Región participaron en el Conversatorio “Construir un nuevo futuro: la Economía Social y Solidaria en la recuperación sostenible y con igualdad”.
El evento fue convocado por el Instituto Nacional de Economía Social (INAES) de México y la división de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) como una invitación para dialogar y juntarse a hablar de Economía Social y Solidaria en el marco de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social.
Humberto Cerdio Coordinador General de Fomento y desarrollo empresarial del INAES México, fue quien dio comienzo al conversatorio y enfatizó estar convencido de que “el modelo de la economía social y solidaria es el modelo socioeconómico y de propiedad empresarial que verdaderamente nos va a funcionar para encontrar soluciones hacia una crisis marcada”.
Por su parte, Alberto Arenas, Director de la División de Desarrollo Social de la CEPAL, comentó que la Economía Social y Solidaria (ESS) “puede ofrecer ventajas importantes para la implementación de políticas sociales y laborales pues permite adecuarlas a las exigencias de los ciudadanos” y sobre todo en un contexto de sociedades desiguales, ausencia de un estado de bienestar consolidado, un déficit de trabajo decente en la Agenda Regional de Desarrollo inclusivo rumbo a la Agenda 2030.
Juan Manuel Martinez Louviere, director del Instituto Nacional de la Economía Social México, expresó tener una “gran esperanza de que este conversatorio comience a sembrar en todas y todos de los que estamos a aquí reunidos”, rememoró el pasado de la civilización latinoamericana y los estragos que sufrió a raíz de la dominación en periodos coloniales y postcoloniales, no obstante, enfatizó la responsabilidad de los funcionarios públicos de generar escenarios de esperanza y encontrar caminos basados en la experiencia de la Economía Social y Solidaria, para generar políticas públicas, que junto con la sociedad, avancen a un mejor futuro.
Destacó la participación del Vicepresidente de la República de Costa Rica, Marvin Rodríguez Cordero, quien pronunció un mensaje titulado Economía Social para una Sociedad Próspera Equitativa y Resiliente en la cual afirmó que el sector social de la economía es el tercer sector pues “donde existe una necesidad sentida que no ha sido atendida por las instituciones del estado y los mecanismos del mercado, la ESS le ha dado la respuestas, por lo cual no compite con las empresas del estado y tampoco compite con las empresas tradicionales, es un sector de la economía que participa activamente sin competir”.
El Vicepresidente de Costa Rica señaló que durante su gestión se ha hecho un esfuerzo por articular la política pública del sector social y crear alianzas estratégicas con academia y gobiernos locales, afirmó que en el país lo ven como empresas capaces de generar desarrollo, no obstante con un mayor énfasis especial pues “la gran mayoría están en los territorios, en las zonas rurales, donde la inversión es constante, la ganancia se reinvierte, y en consecuencia, generamos bienestar y mejores condiciones para las y los habitantes en las zonas territoriales. lo vemos como empresas capaz de generar desarrollo”.
Posteriormente se pasó a la primera ronda en la que se invitó a los presentes a Reflexionar cómo se ve la economía social y solidaria desde la institucionalidad pública de su país y su entramado institucional de la ESS, cómo está articulada la ESS en la mirada de la política pública desde el Estado en cada caso. Participaron funcionarias y funcionarios públicos de Argentina, Chile, Costa Rica, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Honduras.
En las participaciones se pudo entrever que la Economía Social y Solidaria es una práctica muy joven en América Latina y el Caribe, la mayoría de los inicios se ubican en los años 20 y 30 del siglo pasado pero toman un mayor ímpetu a finales del siglo XX con el desarrollo del movimiento cooperativista y es hasta los años dosmiles que comienzan a construirse las políticas públicas de fomento a la economía social.
Es un hecho que las diferentes regiones geográficas cuentan con distintos contextos. En Colombia a pesar de que se afirma estar trabajando en el fortalecimiento de la economía social se sufre de inestabilidad social, lo mismo ocurre en Nicaragua que fue afectado por la Covid-19 y por dos huracanes que dejaron 52 municipios dañados de los 154 en el país.
Destacó el caso de Paraguay en el cual se admite no tener instituciones dedicadas exclusivamente para el fomento y fortalecimiento del sector social de la economía, no obstante se comentó que el gobierno mexicano, a través del instituto Nacional de la Economía Social está ayudando en la construcción de la política pública del país.
Ecuador y Argentina de acuerdo a las cifras que presentaron parecen tener una institución pública más fortalecida. En Argentina se comentó que se tienen matriculados 15 mil organismos de los cuales 11 mil son cooperativas y 4 mil son mutuales y de los cuales 50% se encuentran federados y confederados. En Ecuador se cuenta con 15 mil 266 organizaciones activas que abarcan aproximadamente 486 mil socios.
Los países coincidieron en que la pandemia dejó entrever la necesidad de fortalecer los organismos sociales de la economía y mostraron interés de asignar recursos para su fortalecimiento, también fue común el argumento de intentar crear alianzas con gobiernos locales y academia.
La última ronda consistió en conocer las medidas implementadas a raíz de la crisis sanitaria y si los países veían una oportunidad para la inclusión económica en la economía social y solidaria. Las y los funcionarios públicos coincidieron en la implementación de apoyos fiscales, facilitación de procesos de registro, innovación tecnológica para agilidad de trámites, apoyo crediticio, compras públicas por parte del Estado y formación cooperativa.
El conversatorio se cerró con la participación de Raúl Holz, parte de la división de desarrollo social de la comisión europea de la CEPAL, quien destacó que uno de los objetivos del conversatorio era “servir como punto de partida, para crear una alizan de funcionarios públicos y sus instituciones públicas dedicadas a la economía social y solidarias”.
El comisionado de la CEPAL invitó a “elaborar una agenda a partir de varios de los temas que se tocaron en el conversatorio, para ir profundizando y priorizando como fueron por ejemplo, la promoción de leyes específicas para la economía social y solidarias y la gran diversidad de marcos normativos que existen en la región”.
Hizo hincapié en los esfuerzos para la visibilización de la economía social, no obstante remarcó que durante el conversatorio muchos países sólo mostraron su interés en las cooperativas que tienden a ser los entes más visibles, a pesar que el sector social se integra de otras formas de organización.
Por último Rodrigo Martinez, Oficial Superior de Asuntos Sociales de la División de Desarrollo Social CEPAL, destacó la resiliencia y adaptabilidad que ha tenido la economía social y solidaria durante los tiempos de pandemia. Expresó ver en la ESS “una vía para la recuperación transformadora ante una crisis prolongada” y dijo identificarlo como un eje de desarrollo como parte de la Agenda Regional de Desarrollo Inclusiva.
