Reflexiones desde la Economía Social y Solidaria
Estamos en la recta final para encausarnos al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y aún se tiene que enfrentar los retos de la desigualdad económica y de oportunidades para las mujeres. Diversas acciones trabajan para transitar hacia un mundo con más oportunidades, menos violencia y más equidad, sin embargo uno de los retos más grandes es la igualdad de género en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana.
El porqué la inclusión de las mujeres es un tema de relevancia pues parte de un modelo económico que durante años ha privilegiado en la toma de acciones y decisiones a los hombres. De acuerdo con el informe de Oxfam 2015 Privilegios que niegan derechos las mujeres aún no disfrutan de igualdad de condiciones en el mercado laboral y es un hecho que existen más mujeres pobres que hombres pobres.
También, la llegada de la crisis económica derivada por la crisis sanitaria por Covid-19 ha representado retrocesos a nivel económico, político y social para las mujeres un caso alarmante es el aumento de violencia doméstica hacia la mujer y el incremento de trabajo no remunerado informó la Organización de las Naciones Unidas en su compendio de avances hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020.
La desigualdad en todos los ámbitos de la vida para las mujeres es un riesgo para el desarrollo social, económico y político de nuestra sociedad. Necesitamos poner los pies en el futuro y desde acciones individuales y colectivas caminar hacia un futuro inclusivo, con igualdad de oportunidades y toma de decisiones bajo un enfoque ambiental para el Buen Vivir de la especie humana.
Desde la Economía Social y Solidaria se trabaja bajo los tres pilares de la sostenibilidad: el social, el económico y el ambiental. La Economía Social y Solidaria busca tener un cambio de enfoque en los intercambios diarios con los que satisfacemos nuestras necesidades al volvernos conscientes de ellos y unirnos a una red de actores que camina hacia un nuevo modelo de interacción social y económica más justo.
El 8M es una fecha para resistir y hacer valer esas voces que por años se han mantenido en un segundo plano cuando la mitad de la población del mundo somos mujeres. Aún hay mucho camino por recorrer en materia de derechos, sin embargo, cada día las voces de las mujeres resonarán más porque el desarrollo de la especie humana será inclusivo, sostenible y feminista o no será, debemos pensar en un mundo con bienestar y oportunidades para todas y todos.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se inició en el año 2015 para poner fin a la pobreza y encauzar al mundo en el camino de la paz. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) exigen una transformación de los sistemas financieros, económicos y políticos que rigen hoy en nuestras sociedades para garantizar los derechos humanos de todas y todos.
